Un Plan de Empleo para las Personas con
Discapacidad en el Siglo XXI
En el año 2000, el comienzo de una nueva
legislatura y el cumplimiento casi total de los compromisos adquiridos por el
Gobierno y el movimiento asociativo, representado por el Comité Español de
Representantes de Minusválidos (CERMI), en el Plan de Medidas Urgentes a favor
del Empleo de las Personas Discapacitadas acordado por el Consejo de Ministros
en Octubre de 1997, indicaba la oportunidad de poner en marcha un nuevo Plan de
empleo para dicho colectivo que permitiera continuar mejorando las condiciones
de las personas con discapacidad en el mercado de trabajo durante los primeros
años del siglo XXI.
A pesar de los cambios producidos en el marco
regulador del empleo ordinario y protegido de nuestro colectivo, todavía queda
mucho por hacer para lograr el mayor nivel posible de igualdad de oportunidades
y dar respuesta a las necesidades y demandas de más de un millón de personas
con discapacidad en edad laboral que existen en nuestro país. Según
recientes estudios , más de una tercera parte de las personas con discapacidad
estarían encuadradas dentro del llamado sector secundario del mercado ordinario
de trabajo, donde se ubican personas con empleos precarios o parados, y solo un
10% se podrían encuadrar en el llamado sector primario del mercado de trabajo,
caracterizado por estabilidad laboral y buenas condiciones trabajo. En suma, las
tasas de empleo de la población con discapacidad no solo son
extraordinariamente bajas (sobre el 15% de los que tienen edad laboral), sino
que además los trabajos que ocupan frecuentemente son de inferior calidad que
los de la población sin discapacidades.
- Múltiples factores contribuyen negativamente al
mantenimiento de esta intolerable situación:
- Nivel educativo y cualificación profesional
deficiente o inadaptada a las demandas del sistema productivo.
- Falta de motivación e información de la propia
persona con discapacidad y de sus familias que incide en dificultades para
mejorar su cualificación profesional o buscar empleo.
- Actitud negativa de una parte de los empleadores
o los responsables de recursos humanos que revela un prejuicio inicial hacia
las capacidades potenciales de la persona con discapacidad o una serie de
ideas falsas preconcebidas (escasa polivalencia, difícil reciclaje, altos
costes por la adaptación de lugares y puestos de trabajo...)
- Dificultades para acceder a las fuentes de
financiación de cara a crear su propio negocio. - Dificultades de
accesibilidad (transporte, adaptación de centros de formación o de
trabajo...) que puede en ocasiones ser un serio obstáculo para la
integración laboral.
Por todo ello, el CERMI, basándose en las
propuestas de las Asociaciones miembros y en el trabajo desarrollado por su
Asesoría Jurídica, presentó al gobierno el documento "Un Plan de Empleo
para las Personas con Discapacidad en el Siglo XXI", que servirá para dar
un nuevo salto cualitativo en materia de empleo de las personas con discapacidad.
Con fecha 3 de diciembre de 2002, el Ministro de
Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana Hernández-Soro, y el Presidente del
CERMI, Mario García Sánchez, firmaron el Acuerdo sobre medidas para mejorar
las oportunidades de empleo de las personas con discapacidad por el que se
aprueba el II Plan de Empleo MTAS-CERMI, que recoge las medidas
más urgentes de entre las planteadas en el Plan de Empleo para el Siglo XXI
del CERMI.
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